Reunidos durante la conferencia inaugural del evento Les Ludoviales, expertos internacionales y responsables educativos trazaron un diagnóstico sin ambigüedades: la inteligencia artificial ya está transformando profundamente la escuela, pero su integración plantea importantes desafíos, entre cuestiones pedagógicas, éticas y sociales. Moderada por Eric Fourcaud, esta mesa redonda reunió a varias voces clave del sector educativo, enfrentadas a una misma urgencia: comprender, regular y humanizar el uso de la IA en el aula.
Alrededor de la «mesa» participaron Ilham Laaziz, directora de Recursos Pedagógicos y Digitales del Ministerio de Educación de Marruecos, representada por Smail Kheraz; Mona Laroussi, directora en la OIF-IFEF con experiencia en gestión, educación digital, IA, teorías del aprendizaje y ciencias de la educación, desde Senegal; Jean-Marc Merriaux, director general de la red Mlfmonde; Patrick Hould, coordinador de la Dirección de Desarrollo de la Cultura Digital del Ministerio de Educación de Quebec; y Christophe Batier, responsable de misión IA en la Universidad Lyon 1.
Las Ludoviales: un evento nacido de la crisis covid-19, convertido en laboratorio mundial
Presentado por Eric Fourcaud, el evento, surgido durante la pandemia de COVID-19, acompañó inicialmente la continuidad pedagógica a distancia. Desde entonces, se ha transformado en un espacio internacional de reflexión sobre las transformaciones de la educación.
Esta edición reúne a más de 450 participantes de varios continentes —África, América del Norte, Europa y Oriente Medio— en torno a un desafío central: comprender y regular el auge de la IA en los sistemas educativos.
Una adopción fulgurante que supera a la institución
Desde la apertura, Christophe Batier subrayó la velocidad inédita del fenómeno:
«En dos años, el 100 % de nuestros estudiantes utiliza estas herramientas. Esta dinámica nunca la habíamos visto».
Una transformación rápida, impulsada en primer lugar por los propios estudiantes, que interpela directamente las prácticas pedagógicas. Pero para el experto, el riesgo es claro:
«Cuando la herramienta hace el trabajo en lugar del estudiante, el estudiante no va a entender lo que hace».
Más allá de los usos, también alerta sobre los desafíos económicos y políticos:
«Hoy en día, mantener una cuenta de ChatGPT cuesta 500 dólares. Estamos ante una captura de mercado».
Y llama a una reacción colectiva:
«Eliminar la IA sería absurdo. Pero dejarla en manos de unos pocos es aún más peligroso».
Esta adopción masiva plantea varias alertas:
- costes económicos reales, a menudo invisibles para los usuarios,
- cuestiones de soberanía frente a la concentración tecnológica,
- impacto ecológico y cognitivo aún poco evaluado.
Ante estos desafíos, aboga por el desarrollo de bienes digitales comunes y de IA soberanas, capaces de garantizar un uso más responsable.
Una «revolución abismal» para el acto pedagógico

Para Jean-Marc Merriaux, el impacto de la IA va mucho más allá de las herramientas:
«La cuestión de la IA interpela el acto pedagógico en sí mismo. Es una cuestión abismal».
Ante esta transformación, hace un llamado a volver a los fundamentos de la educación:
«El primer principio es la primacía del ser humano. La IA debe ser una herramienta al servicio del docente».
En un contexto internacional diverso, insiste en desarrollar competencias como el pensamiento algorítmico y la cultura estadística.
También advierte sobre el riesgo de desigualdades:
«Algunas familias podrán pagar estas herramientas, otras no. Esto puede crear una nueva brecha educativa».
Entre sus principales preocupaciones destacan el pensamiento crítico, la interacción humana y la responsabilidad ética.
Formar antes que equipar: la vía de Quebec

Desde América del Norte, Patrick Hould defiende un enfoque progresivo y regulado:
«Uno de los primeros principios es realmente un uso responsable de la inteligencia artificial».
En esta estrategia, la prioridad es la formación docente antes de implementar herramientas en el aula.
El modelo quebequense se basa en:
- marcos éticos, jurídicos y pedagógicos claros,
- una fuerte protección de los datos de los estudiantes,
- autonomía de los centros educativos.
En África francófona: el desafío del acceso y los usos

Para Mona Laroussi, la integración de la IA no puede desligarse de las realidades locales:
«La brecha digital y los problemas de conectividad complican enormemente el acceso».
También señala las dificultades en la formación docente debido a la rápida evolución de las herramientas.
Más allá de la infraestructura, cuestiona los modelos pedagógicos:
«La personalización total del aprendizaje plantea interrogantes. Los estudiantes también deben enfrentarse a situaciones reales».
Defiende además evaluaciones orales para medir mejor las competencias reales.
Marruecos apuesta por la soberanía y la equidad
Representado por Smail Kheraz, Marruecos impulsa una estrategia ambiciosa centrada en infraestructura e igualdad de acceso:
«Invertimos en infraestructuras sólidas para garantizar la soberanía de nuestros datos».
Ante los desafíos territoriales, desarrolla soluciones innovadoras:
- clases desconectadas,
- herramientas accesibles sin conexión,
- desarrollo de herramientas nacionales.
Iniciativas destacadas:
- Programa Jazari: infraestructuras de datos para autonomía tecnológica
- Clases desconectadas: acceso sin internet mediante servidores locales
- Zero Rating: acceso gratuito a recursos educativos
Una preocupación común: no aumentar las desigualdades
A lo largo del debate, surgió un consenso: la IA abre oportunidades inéditas, pero también riesgos importantes:
- aumento de desigualdades sociales,
- dependencia tecnológica,
- falsa sensación de ahorro de tiempo.
Todos coinciden en que la IA debe seguir centrada en el ser humano, con principios éticos sólidos y formación continua.
Una transformación colectiva
Lejos de posturas extremas, la conferencia dibujó una vía intermedia: una integración reflexiva, contextualizada y progresiva de la IA.
Un proceso que requiere diálogo, adaptación local y vigilancia frente a los impactos sociales.
Una transformación que debe seguir siendo humana
En el fondo de todos los intercambios emerge una convicción: la IA no debe dictar la educación, sino integrarse en un marco controlado.
Como resume Eric Fourcaud:
«Hemos conocido varias revoluciones digitales, pero esta afecta a la vez al aula, a los docentes y a toda la sociedad».
Y plantea una cuestión central:
«¿Qué lugar debe ocupar la IA en el aula hoy?»
Una pregunta global que exige una respuesta colectiva, donde la ética, la formación y lo humano sigan siendo pilares fundamentales.
Más información
Marcos de referencia y dispositivos estructurados:
- En Quebec, el marco de competencia digital se está actualizando para integrar la IA generativa.
- En Marruecos, el programa JawazTICE (pasaporte digital), desarrollado con la UNESCO, certifica el uso responsable de la tecnología por parte del profesorado.
- El IFEF ha desarrollado micro-módulos de aprendizaje (MMA) de corta duración (1h30 a 2h) para facilitar una rápida capacitación.

